52 años de México 1968: la esgrima entonces y ahora

La esgrimista mexicana María del Pilar Roldán.
La esgrimista mexicana María del Pilar Roldán.

Del 12 al 27 de octubre de 1968 tuvieron lugar los Juegos Olímpicos de Ciudad de México. Con motivo de este aniversario, Tokio 2020 publica una serie de artículos para conmemorar los únicos Juegos disputados en Latinoamérica hasta Río 2016. Hoy, la histórica plata de la mosquetera Pilar Roldán y la perspectiva de este deporte para Tokio 2020

En los Juegos Olímpicos de México 1968, la delegación mexicana ganó nueve medallas -tres oros, tres platas y tres bronces- en cinco deportes diferentes: boxeo, atletismo, esgrima, clavados y natación.

Durante las dos semanas de aniversario, Tokio 2020 echará la vista atrás hacia estos deportes, pero también los analiza con la perspectiva de Tokio 2020: ¿sigue siendo México una potencia en estas disciplinas?

Hoy, la medalla de plata de María del Pilar Roldán en florete individual.

La esgrima en 1968

La esgrima es uno de los deportes que sobreviven en el programa Olímpico desde los primeros Juegos Olímpicos de la Modernidad, que tuvieron lugar en Atenas 1896.

En México 1968, 278 deportistas tomaron parte en los ocho diferentes eventos de esgrima. De éstos, solo dos de ellos eran femeninos: florete individual y florete por equipos.

Combate de esgrima durante los Juegos Olímpicos de México 1968.
Combate de esgrima durante los Juegos Olímpicos de México 1968.
Por cortesía del Comité Olímpico Mexicano

La medalla

María del Pilar Roldán hizo historia en los Juegos Olímpicos de México 1968 al conseguir, en suelo propio, la primera -y hasta la fecha única- medalla en esgrima para su nación.

Algo que habría sido totalmente inesperado en su infancia. Con padre y madre tenistas profesionales, parecía no quedarle alternativa que seguir sus pasos. Sin embargo, el libro de Alejandro Dumas 'Los tres mosqueteros' le cambiaría la vida. Y así comenzó su pasión por la esgrima.

A ella arrastró a su padre, con el que llegó a coincidir compitiendo en el mismo deporte en los Juegos Panamericanos de 1955. Su madre, por su parte, también los disputó, pero como tenista. Aunque entonces ninguno de ellos logró medalla, la joven de la familia lo conseguiría cuatro años después, y nada más ni nada menos que la de oro.

Fue el preludio de lo que vendría. María del Pilar Roldán se hizo así un renombre internacional, y llegó al máximo escenario deportivo mundial gracias a los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956, con solo 17 años. Desde 1932 ninguna deportista femenina representaba a México en unos Juegos Olímpicos, y ahí estaba la joven Roldán, que finalizó décima en su primera justa Olímpica.

En 1960 fue abanderada de la delegación mexicana en los Juegos Olímpicos de Roma y, aunque no logró medalla, de nuevo su nombre pasó a la historia, como la primera abanderada mujer para México en unos Juegos.

En los siguientes Juegos, los de Tokio 1964, México decidió no llevar equipo de esgrima.

Pero un ciclo Olímpico después, llegaron los Juegos Olímpicos de México 1968.

De nuevo en la mayor competencia deportiva mundial, Roldán cayó ante la soviética Elena Novikova y la húngara Ildiko Ujlary, pero consiguió derrotar a la soviética Galina Gorokhova y a la francesa Brigitte Gapais. El combate por la medalla le enfrentó a la sueca Kerstin Palme.

"Me fui delante y ella me alcanzó; dicen que la gente estaba alborotada, pero yo me sentía aislada y no escuché nada. Hice un toque y así aseguré la medalla, que después supe que era de plata detrás de Novikova, porque tenía mejor diferencia de golpes que la húngara", contó a Efe en el 50 aniversario de aquellos Juegos.

Con su medalla de plata en florete individual, la 'mosquetera' consiguió convertirse en la primera mujer mexicana en subirse a un podio Olímpico. Y, además, en suelo propio.

La esgrimista de México María del Pilar Roldán.
La esgrimista de México María del Pilar Roldán.
Por cortesía del Comité Olímpico Mexicano

La esgrima mexicana en Tokio 2020

Tras la hazaña de Roldán, una gran remesa de esgrimistas mexicanos están esperando al próximo verano para seguir sus pasos en Tokio 2020.

Según la Federación Mexicana de Esgrima, se espera que en estos Juegos participen unos seis esgrimistas mexicanos. "Te puedo decir que si tomamos como referencia que si en los Juegos Olímpicos anteriores la Federación Mexicana pudo calificar a ocho deportistas, considero que ahora existe la posibilidad de clasificar en esta ocasión a seis deportistas", expresó el pasado abril Jorge Castro, presidente de la Federación Mexicana de Esgrima.

La mayor parte de las opciones pasan por el Preolímpico de Esgrima de Panamá, que tendrá lugar en abril de 2021. Sin embargo, el programa de competencias internacionales arrancará el próximo 1 de noviembre, y en él los esgrimistas de todo el mundo intentarán seguir sumando puntos para estar en Tokio 2020.

Entre ellos estarán varios esgrimistas mexicanos, como la ganadora de la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Buenos Aires 2018, Natalia Botello. A ella le ha beneficiado el aplazamiento por un año de los Juegos para seguir tomando experiencia a nivel profesional.

Por su parte, Nataly Michel, Melissa Rebolledo y Denisse Hernández obtuvieron el bronce por equipos de florete femenil en los Juegos Panamericanos de Lima 2019.

Aunque es en el lado femenil donde México tiene más peso en la esgrima, también hay varios esgrimistas hombres que podrían obtener plaza para Tokio 2020, como es el caso de Julián Ayala o Gibrán Sea.