52 años de México 1968: el atletismo entonces y ahora

El mexicano José Pedraza Zúñiga, plata en los 20 km marcha en México 1968,  en el podio durante la ceremonia de entrega de medallas.
El mexicano José Pedraza Zúñiga, plata en los 20 km marcha en México 1968, en el podio durante la ceremonia de entrega de medallas.

Del 12 al 27 de octubre de 1968 tuvieron lugar los Juegos Olímpicos de Ciudad de México. Con motivo de este aniversario, Tokio 2020 publica una serie de artículos para conmemorar los únicos Juegos disputados en Latinoamérica hasta Río 2016. Hoy, el atleta mexicano que triunfó en la caminata de 20 km y la perspectivas en atletismo para Tokio 2020

En los Juegos Olímpicos de México 1968, la delegación mexicana ganó nueve medallas -tres oros, tres platas y tres bronces- en cinco deportes diferentes: boxeo, atletismo, esgrima, clavados y natación.

Durante las dos semanas de aniversario, Tokio 2020 echará la vista atrás hacia estos deportes, pero también los analiza con la perspectiva de Tokio 2020: ¿sigue siendo México una potencia en estas disciplinas?

El atletismo en 1968

El atletismo es siempre un de los deportes más destacados en los Juegos Olímpicos, pero en México 1968 fue aún más protagonista de lo que suele ser habitual. Deportivamente hay que destacar que significó un salto cualitativo importante, al mejorarse muchas plusmarcas mundiales de formar clara, gracias a la menor presión atmosférica debido a la altura, y a la incorporación de un nuevo material en la pista, el tartán. Además, fue retransmitido por televisión por primera vez, algo que lo acercó a mucha más gente, haciéndolo más popular.

Durante la cita Olímpica mexicana se batieron 22 récords del mundo en esta modalidad deportiva. El atleta Bob Beamon, de los Estados Unidos, con su salto de 8.90 m, estableció un nuevo récord del mundo de salto de longitud que se mantuvo vigente durante veintitrés años; el de 4 x 400 del mismo equipo nacional más de 22 años, y el de 400 m lisos de Lee Evans casi otros 20 años.

Los de México también fueron los Juegos Olímpicos de otro estadounidense, Dick Fosbury. El atleta ganó el salto de altura con una técnica innovadora a la que dio su nombre, el "Fosbury Flop". También fue la primera vez que se corrieron los 100 metros lisos en menos de 10 segundos: Jim Hines paró el reloj en 9,9 s (cronómetro manual).

Pero si hay una presea en el atletismo que recuerdan todos los mexicanos es la del militar José Pedraza Zúñiga, plata en los 20 km marcha, una prueba popularmente conocida en México como caminata.

Por cortesía del Comité Olímpico Mexicano.

La medalla

Nacido el 19 de septiembre de 1937 en Michoacán, a Pedraza le apodaban ‘El Sargento’ porque se enlistó en el Ejército Mexicano cuando apenas tenía 15 años. Su sueño era participar en unos Juegos Olímpicos, algo que consiguió en la cita mexicana. Entrenado por el “padre de la marcha” mexicana, el polaco Jerzy Hausleber, Pedraza solo fue superado por el ruso Volodimir Golubnichi.

El día de la prueba, el 14 de octubre de 1968, el estadio de la Ciudad Universitaria lucía pletórico. Había expectación por corroborar si era cierto todo aquello se decía de los ‘andarines’ mexicanos.

“Hausleber y yo estábamos seguros de que ganaría una medalla porque ya había vencido a los mejores, incluido Golubnichy, quien era muy famoso por haber ganado la medalla de bronce en Tokio y poseer las mejores marcas mundiales. Sabíamos de los riesgos, pero pensábamos que, de acuerdo con nuestro plan de competencia, la prueba no iba a ser muy difícil. Pero nunca calculamos que, al salir del estadio, uno de los andarines iba a pisarme y a safarme el zapato. ¡Qué barbaridad! Cuando vi que el grupo se me adelantó como 40 metros perdí la cabeza”, recordó el atleta posteriormente en una entrevista.

La prueba estuvo más disputada de lo que Pedraza se imaginaba. A los 12 kilómetros marchaba en el décimosegundo lugar. Un grito de su entrenador le hizo reaccionar. Entonces apretó y paulatinamente empezó a mejorar hasta que en el kilómetro 16, pasó al tercer lugar, detrás de dos atletas soviéticos

La llegada de los soviéticos a la pista causó estupor. Pero gracias al apoyo del público local, centímetro a centímetro, Pedraza fue reduciendo la ventaja de los soviéticos. Al final, Golubnichy cronometró una hora, 33 minutos y 58 segundos; Pedraza, una hora y 34 minutos y Smaga, una hora, 34 minutos y 3 segundos. Sólo dos segundos entre primero y segundo lugar; tres entre segundo y tercero. Pedraza había conseguido la plata ante el júbilo del público local.

A pesar del éxito, a Pedraza su medalla le supo amarga debido a la perdida de su primera esposa.

“Esa pinche medalla sólo me dejó amargura. Perdí a mi primera esposa (Socorro), estaba muy enferma y cuando les pedía que me dejaran verla, sólo me decían que sería mañana, y mañana y ese día nunca llegó”, relató el capitán retirado en La Jornada. El atleta sólo recibió como premio un Rolex de regalo, que vendió en mil pesos.

Poco tiempo después, el medallista Olímpico se retiró. Los últimos años de su vida, los pasó trabajando como entrenador de caminata. En 1998 falleció a la edad de 61 años por un mal hepático.

Por cortesía del Comité Olímpico Mexicano.

El atletismo mexicano en Tokio 2020

Al igual que en 1968, el atletismo, y en especial la caminata, sigue siendo hoy en día una de las mejores bazas de México en los Juegos Olímpicos. Después de los clavados con 14 medallas y boxeo con 13, el atletismo es el deporte en el que México ha ganado más preseas, con un total de 11 (tres oros, seis platas y dos bronces).

Entre todas las medallas del atletismo mexicano, la marcha tiene un papel estelar ya que todas las medallas menos una se han conseguido en las pruebas de 20 y 50 km de esta disciplina.

Se llevaron el oro Daniel Bautista (Montreal 1976, 20 km); Ernesto Canto (Los Ángeles 1984, 20 km); y Raúl González (Los Ángeles 1984, 50 km).

De las seis platas, cinco también se consiguieron en la caminata: el citado José Pedraza (México 1968, 20 km); Raúl González (Los Ángeles 1984, 20 km); Carlos Mercenario (Barcelona 1992, 50 km); Noé Hernández (Sídney 2000, 20 km); y María Guadalupe González (Río 2016, 20 km).

Los dos bronces también son en marcha: Bernardo Segura (Atlanta 1996, 20 km); y Joel Sánchez (Sídney 2000, 50 km). Por lo tanto, la única medalla conseguida al margen de la caminata es la plata de Ana Guevara en los 400 m planos en Atenas 2004.

Por lo que se refiere a Tokio 2020, la delegación mexicana ya cuenta con 10 atletas clasificados para 6 pruebas, siendo una vez más la caminata la prueba con más plazas aseguradas. En concreto, ya tienen su lugar en los 20 km marcha dos hombres (Carlos Sánchez y Julio César Salazar) y dos mujeres (Alegna González y Ilse Guerrero).

La siguiente prueba con más clasificados es el maratón con tres atletas (José Luis Santana, Juan Joel Pacheco y Jesús Esparza). Los otros tres atletas clasificados son Paola Morán (400 m planos), Jesús Tonatiu López (800 m planos) y Isaac Palma (50 km marcha).

Debido a su tradición y éxitos, los atletas mexicanos clasificados para las pruebas de marcha están entre los favoritos para hacerse con una presea. Hay muchas esperanzas puestas en la caminata de 20 km y en atletas como Alegna González, ganadora del Premio Nacional del Deporte en 2018. Con tan solo 21 años, es la actual promesa de la marcha mexicana y la llamada a suceder a la medallista Olímpica de Río 2016, Lupita González.

En los próximos meses, el atletismo mexicano seguirá buscando más plazas para Tokio 2020, con las competencias internacionales progresivamente regresando después del parón provocado por la COVID-19.